La política exterior de Chile se fundamenta en la plena integración de su economía a la economía mundial. Para lograr dicho propósito se ha considerado fundamental, la liberalización internacional de los servicios, a fin de contar con mercados externos más abiertos para que los proveedores nacionales ingresen en condiciones de competencia. De este modo el país puede generar empleo y riqueza, así como beneficiarse de servicios importados eficientes y de más bajo costo.
En ese sentido, Chile ha promovido la liberalización de los servicios utilizando básicamente tres vías complementarias entre sí:
1) Liberalización unilateral del sector servicios
2) Liberalización multilateral en el marco del GATS
3) Liberalización del sector a través de Acuerdos de integración en servicios
Chile es un gran impulsor de la liberalización del comercio internacional de servicios; ha suscrito Acuerdos con los países de América del Norte, Centroamérica, Oceanía, los quince de la Unión Europea y con dos países del Asia, restándole el mercado natural que es América del Sur.